lunes, 3 de diciembre de 2012

Corros y menstruación nutriendo los campos.

Hay historias que llegan a ti y que las das por verdaderas hasta que un día buscas alguna referencia y no la encuentras, entonces te das cuenta que es un disparate, un chisme sin ninguna argumentación ni ninguna prueba, pero hay algunos de estos cuentos que son tan imaginativos y tan alejados de la realidad que desafían a la mejor ciencia ficción jamás escrita, este es el caso de la siguiente historia:
En la antigüedad ,(ya que no es contemporaneo), las niñas cuando le llegaba la época de la menstruación eran conducidas a bailar en corros y a hacer danzas con el fin de dispersar la menstruación por los campos de cultivo con el fin de nutrir dichos campos. La menstruación tiene nutrientes y seguramente a los cultivos mal no les vendría mal, pero ¿cuánta debería ser la dosis para que fuera efectiva?¿Cual son los requerimientos nutricionales de los cultivos antiguamente?; ¿Se evitaría así el agotamiento de las tierras?. Pienso que no, y me cuesta creer que tal práctica alguna vez se llevase a cabo, o a lo mejor sí, y la demonización de la mujer por parte de la cultura judeocristiana nos ha hecho olvidar tal suceso. La realidad supera la ficción, por lo que seguro que alguien alguna vez ha menstruado a una planta para que sea mas hermosa la planta y tenga un mayor rendimiento el suelo.
Cuando pregunte por el origen de esta historia, me dijeron que se lo habían contado alguien a quien se lo habían contado que lo había leído, así que a saber, por google no he encontrado nada, pero hay más vida además de google, por lo que seguiré con los ojos abiertos por si se me cruza alguna referencia a este cuento.