miércoles, 1 de diciembre de 2010

La ciencia que salvo mi alma.

Aveces ya se sabe, uno se queda en blanco y no sabe sobre que escribir en su mediocre blog, ayer cuando vi este cartel pensé que algo así quería decir yo y no sabía muy bien como. Me acordaba de la frase dicha alguna vez a un profesor de religión, -Si hay que ir al infierno se va, pero no nos acojone, profesor-. Recuerdo a mi profesora de quinto de E.G.B diciendome que el infierno era como cuando tenías mucha gana de cagar y no salía, pero continuamente, hasta la eternidad, hoy en día estoy seguro que absolutamente nada es eterno,  Y miré un infierno como el de Homer comiendo rosquillas, pues va ser que no, principalmente porque como no me canso de repetir la eternidad no existe, ni falta que hace. Que necesidad hay de creer en ella, pero el ser humano es así, que necesita creer. Con estos pocos pensamientos andaba yo liado esta semana, que para perro flaco todo son pulgas, cuando acabo de visionar uno de los vídeos más bonitos  y más explicativos sobre ciencia. Y es que el ser polvo de estrellas es una razón más que suficiente para entender muchas cosas del universo y del tiempo, tener una percepción de las estrellas es mucho más que cualquier eternidad que me quiera vender cualquier religión o cualquier chaman. Cómo no va a ser capaz de crear vida un universo en el que fluye la energía y la materia en un orden. Empezamos mirando los cielos, luego a los chamanes, a los libros y a las religiones, nos quitaron el cielo. El cielo que debemos construir, el cielo que hay que redescubrir, sin el miedo a la muerte del que nacen las religiones, busquen en la razón, no se cansen de mirar a las estrellas, pues no somos más que polvo de ellas.

1 comentario:

  1. Un oasis en el desierto de la irracionalidad....

    Y tú un extraño ser racional..

    Saludos

    www.aech.cl

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