miércoles, 29 de julio de 2009

A dos metros bajo tierra

Ayer por fin acabamos de ver esta serie, serie poco conocida, aquí se emitió a las doce y media y por la segunda sin demasiado éxito, más o menos como medico en Alaska que también era una gran serie pero que no tubo muchos seguidores. Pues eso, por fin la acabamos, nos ha llevado unos cuantos meses, empezamos antes de navidades a ver las cinco temporadas de 12 o 13 capítulos cada una. Algunos momentos eran bastantes sosos y otras tramas parecía propia de un culebrón, pero eran los menos, la mayoría del tiempo era una perfecta menestra de surrealidad, hiperrealidad y realismo más crudo.
Trata de la familia Fisher, dueños de una funeraria, se dedican a enterrar difuntos, trata de de sus vidas, sus manías y cosas que les sucede, unos personajes muy bien definidos y en los que te puedes ver representado o puedes conocer a alguien así. Siempre esta representado el tema de la muerte y de la vida, el miedo a la muerte y también el miedo a la vida, trata de los momentos malos que hay que pasar para pasar unos cuantos buenos. Es una serie estupenda que recomiendo a todo el mundo es del creador de de la serie True Blood y está es a mis ojos mucho mejor, se emitió del 2001 al 2005 y uno de los alicientes es ver al actor de Dexter en un papel completamente distinto, de homosexual aterrorizado. Los finales y las sorpresas es un gran punto de esta serie y no os voy a revelar como acaba, pero es de una muy buena manera. Echaré de menos ver esta serie ya que los personajes eran de una ficción tan ficción que casi rozaban la realidad, valla que te lo creías de veras. En fin un seriazo, descanse en paz.

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