sábado, 20 de junio de 2009

Viaje a Galizia

La semana pasada estuve por Galizia de vacaciones, ahora echo de menos el bosque, por esa zona solo había estado por razones de trabajo en Lugo capital y tenía ganas de pasearme por ahí en seis días vimos bastante a golpe de kilómetros de carretera y Quechua. Empezamos llegando a Los Ancares cerca del Bierzo leones, pero como no encontrábamos camping, nos dirigimos a Lugo capital a por información ya que íbamos bastante a la aventurilla, después de visitar Lugo, con una muralla y una catedral bastante chula nos dirigimos al concejo de cervantes, al camping Os ancares, de ahí era el ilustre escritor, llegamos y la zona está bastante salvaje, acampamos y probamos la cerveza de 1906 de Estrella de Galizia, mucho mejor que la estrella de galizia, aunque como la mahou no hay ninguna, bueno estábamos solos en el camping y así pasamos el primer día.
Al segundo día hicimos una rutilla monte arriba por dónde caía el agua de escorrentía, mucha agua y todo lleno de robles con vegetación baja de elechos, llegamos arriba al abetal y vimos una buena panorámica de la sierra, bajamos, comimos y descansamos. así pasamos el segundo día.
Al tercero recogimos la quechua y visitamos Proba de Novia de Suarna, un pueblo con un puente sobre el rió fantástico y con un castillito con mucho encanto, ahí probamos el pulpo a la gallega, estaba cojonudo y seguimos hacia la Coruña por que tocaba mirar un poco al océano, acampamos en Valdoviño en el camping a Lagoa el cual también estaba medio desierto y desde el cual se veía el mar, paseamos por la playa Fruxeira y recogimos algunas conchas.
Al cuarto día nos dirigimos hacía Cedeira para pillar información de la zona, un pueblo con puerto bastante pijillo por lo que se podía ver, y nos fuimos hacía San Andrés de de Teixido, dicen que si no vas allí en vida te tocará ir tres veces muerto, con la santa compaña, en fin si luego ahí que ir pues se irá, este pueblo es un pasada colocado cerca del mar, cerca de ahí está el acantilado más alto de Europa, después de los nórdicos, subimos para verlo pero la niebla no nos dejo ver nada, entramos en la nube con el coche y solo veíamos a tres cuervos que parecía que se reían de nosotros, todo por carreteras de montaña que daban bastante yuyu, pero salimos ilesos, de allí llegamos a Ortigueira conocido por el festival celta, pero este ya había pasado, nos dimos una vuelta por la playa y nos fuimos a comer unos berberechos que estaban de puta madre.
Al quinto día, viajamos a Santiago, di un abrazo al santo pero la verdad es que no sentí na de na, yo esperaba que me diese calambre o una revelación divina y na de na, la catedral me pareció pequeña y la entrada muy simétrica, las calles y las universidades si me molaron bastante, probamos un poco de marisco, eso de pelearme con la comida pa sacarle un poco de chicha no me mola demasiado prefiero un chuleton, pero ya que andábamos por la zona. pues eso, cogimos el coche y nos dirigimos para el siguiente destino, la ribera sacra en Ourense, después de perder un par de horas buscando la carretera hacía paradas del Sil la encontramos y cuando llegamos casi al anochecer resulta que el camping está cerrado así que menos mal que Don Pepe el dueño del Bar del pueblo nos dejo acampar en un sitio que tenía el para las carabanas, no nos cobro nada y se portó muy bien explicándonos lo que deberíamos de ver por la zona, nos tomamos una cervezilla para quitarnos el susto y nos fuimos a la piltra.
El sexto día Carol estaba mala así que me dejo solo para hacerme una ruta de 18 Km a pata para ver los Cañones del rió Sil, que son una pasada y el monasterio de Santa Cristina, La ruta recorre la GR-85 por un bosque de nogales impresionantes y alrededor del Cañón del rio Sil, hice la ruta a mi manera, calculo que me haría unos 15 Km ya que me perdí un par de veces, vi unos cuantos lagartos y como se movían las hojas a mi paso, no sé si serían duendes o animales, pero se que me vigilaban , el camino de la ruta estaba bastante salvaje y aveces tuve que escalar por que se habían caído arboles, toda una aventura, al final cansado ya me metí campo a través siguiendo mi intuición y sorprendentemente ataje bastante, me rio yo del de Cuatro jeje, una vez me quede sin agua y cuando llegue a una aldea y pregunté si me podían abastecer me contestaron que a 20 pasos de mi había una fuente, que manera de hacer el canelo. Llegue sano y salvo aunque muy cansado y nos acostamos pronto
Al séptimo día, día de regreso, paramos en Castro Candela, y allí vimos el castillo que está bastante bien conservado y la iglesia y volvimos a esta tierra donde el asfalto no deja ver el bosque, en fin tendré que pasar el síndrome postvacacional.

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